Tras varios años en la localidad dedicadas al alojamiento de turistas extranjeros, ésta empresa de capital belga decide adquirir una antigua vivienda unifamiliar para transformarla en un pequeño complejo hotelero. Amantes del mar, del entorno de Doñana y la Campiña de Jerez se desarrolla este proyecto con un resultado espectacularmente acogedor y cargado de energía positiva gracias al continuo aporte y buen gusto de sus propietarios. Habitaciones temáticas, salón social con comedor y cocina integrada , así como chill-out en cubierta con vistas a la desembocadura del Guadalquivir y al Parque Nacional de Doñana.