Desde Madrid recibo la llamada de Pilar, profesora de yoga y enamorada de Cádiz. Ha visitado una vieja vivienda en el casco histórico de la ciudad y duda si sería acertada su compra. Me contrata para que haga una visita al inmueble y emita un juicio , sobre todo en lo que respecta a su seguridad estructural , precio y posibilidades de reforma.
Tras girar la visita solo tengo que pronunciar una frase para que la clienta tome la decisión: “ Pilar, si no la compras tú….la compro yo”.
Todo comienza a fluir. Desnudamos el apartamento de sus revestimientos y empezamos a rescatar viejas fábricas de ladrillo. Descubrimos oculta una doble altura con maravillosos forjados de madera que nos da espacio de sobra para alojar una entreplanta. Vuelven a ser protagonistas estos elementos rescatados. Ventanales de madera, suelos hidráulicos de la época, revestimientos dentados en blanco, tarima de madera flotante, escalera diseñada a medida en hierro blanco y madera, patio de luces central, diseño de elementos singulares para ocultar instalaciones…. Un rescate brutalmente necesario.

